|
Dos Figuras Ejemplares
El 15
de abril de este año se cumplieron 70 años de la muerte
del poeta nacional César Vallejo, ocurrida en París en
1938. Al día siguiente, fue evocado el deceso de José
Carlos Mariátegui, el Amauta, quien nos dejara un 16 de
abril de 1930, hace 78 años.
Se
trata sin duda de dos figuras ejemplares de la historia.
De dos personalidades distintas, pero complementarias.
De dos expresiones de una misma ideología. De dos
militantes comunistas que combatieron, cada cual en su
escenario, por la causa más noble de la especie humana:
el socialismo. Y se trata, por sobre todo, de dos
peruanos que alcanzaron la dimensión más alta del hombre
pasando a la posteridad por su inmenso compromiso con la
vida, la humanidad y la cultura. Fueron ambos, las dos
figuras más ilustres que aportó el Perú en el siglo XX.
Por eso su obra, poética y literaria en un caso; é
ideológica y política en el otro, perdura en nuestros
días y se proyecta como una estela en procura de diseñar
un porvenir mejor para nuestro pueblo.
Aníbal Ponce, el gran pensador argentino de “Los deberes
de la inteligencia” decía con certeza: “el que siente
las propias ideas como siete latir la sangre en las
arterias, tiene de antemano dictada su actitud ante los
hombres” y es que, en efecto, la inteligencia no es sólo
conocer. Es, sobre todo, comprender y sentir la
realidad, y crear a partir de la experiencia humana en
procura de un destino mejor. Por eso, los grandes
revolucionarios de la historia no sólo conocieron los
hechos, sino -como dijera Marx- lucharon por cambiar el
mundo a partir de una concepción nueva, más humana y más
justa. Y, en efecto, César Vallejo y José Carlos
Mariátegui fueron básicamente creadores, porque
sintieron latir su sangre en las arterias y tuvieron, a
partir de allí dictada su actitud ante los hombres. En
la lucha entre un mundo que nace y otro que se niega a
morir, no asumieron una actitud indiferente, sino que
buscaron elevarse a partir de la inquietud y el
descontento de sus pueblos, hasta confirmar lo que
dijera en su momento Lázaro Carnot: “no se es
revolucionario, se llega a serlo”.
Al
rendir homenaje a estas grandes figuras, de la historia,
recordamos que en los momentos más duros, cuando se
tensan las contradicciones de clase y se agudizan los
enfrentamientos sociales, aflora con vigor la imagen de
los verdaderos revolucionarios. Por eso, más que nunca,
pensamos en Vallejo y en Mariátegui ahora en este abril,
preludio de victorias, cuando sus nombres renacen en las
manos fecundas de los trabajadores.
Figuras En El
Recuerdo
Dos figuras distintas, y en escenarios diferentes,
dejaron sin embargo huella profunda en el Perú de
nuestro tiempo. Isidoro Gamarra Ramírez, el Gran Capitán
de los trabajadores peruanos, que falleciera un 30 de
marzo de 1999 a los 92 años de edad; y Carmen Del Prado
Velarde, artista y creadora, quien perdiera la vida un
aciago 29 de marzo del año 2002 en un trágico accidente
carretero.
Desde las páginas de Nuestra Bandera, un homenaje
sentido y un reconocimiento a lo que constituyó el
aporte de sus vidas: un trabajo incansable por un país
mejor.
 |